Continuamos con la la II parte, esta vez en Valdebodres.
La primera en Molinos
en Sotoscueva I
María Jesús Temiño López-Muñiz recoge en su libro “Los
molinos en Las Merindades de Burgos” un capítulo dedicado a Sotoscueva y a
los de Valdebodres en otro capítulo junto al Valdeporres. Una auténtica
joya que todavía se puede encontrar en alguna librería de la comarca.
La idea con el libro era resaltar la necesidad de conservar
el patrimonio. Poco se ha hecho desde que se publicó en 2008. El deterioro de
las construcciones rurales auxiliares es un hecho. En nuestra Merindad
es una excelente excepción el molino de Quintanilla de Valdebodres, conservado
por la vecindad.
Este artículo se complementaría con alguna foto de
cada uno de ellos que nos puedes mandar a: sotoscoba@gmail.com
La intención es que lo relacionado con Sotoscueva quede recogido en
algún lugar de la red. Si queréis recibir lo publicado en cada mes.
Escribe al correo sotoscoba@gmail.com indicando tu pueblo de referencia.. Igualmente para contactar, sugerir... o aportar otros documentos que sean de interés para que los subamos a esta esquina de la red.
En el libro LOS MOLINOS EN LAS MERINDADES DE BURGOS se recogen varios de los molinos de la Merindad de Sotoscueva, de
lo que recogemos en esta entrada los de Valdebodres.
El Molino
de la Fuente. Quintanilla Valdebodres
Se sitúa en
el centro del núcleo urbano, en el llamado "Pozo
infierno" y "La Fuente", sobre la corriente que provoca la
surgencia que sale de la parte alta. La captación se hace directamente, sin
ningún canal de derivación. Se usaba desde el otoño a la primavera, ya que la
capacidad del acuífero es escasa en verano, pues se remansa, aunque no se seca
nunca. Según me comentan, este invierno 2003, se ha producido una gran cascada,
a consecuencia de las intensas lluvias.
Ha sido
restaurado por los vecinos, ya que estaba en mal estado. Uno de sus muros fue
abierto y colocada una barandilla de madera. A pesar de este cambio, no ha
perdido su interés, es uno de los mejor conservados y más curiosos de todos los
documentados, en esta área. Permanece parado desde los años 60, pero muestra la
maquinaria en perfecto estado, pudiendo recuperar su primitivo uso.
-El
"cadillo" está torneado y tiene varias hendiduras, no vistas en otras
maquinarias.
-Destaca la
"paradera", situada al fondo, de madera, para controlar la trampilla
de acceso del agua al rodete.
-A la
derecha aparece el tornillo de la alivio", para levantar la piedra, la
tuerca es verdaderamente original, realizada en madera, de una sola pieza y
forma ovoide.
Existe un
"tocón" de madera, para colocar la muela al picarla, así como la
"cabria", para izarla.

El Molino
de Quintanilla. Quintanilla Valdebodres
El
denominado molino de Quintanilla, a 300 metros, en el lugar llamado Campo del
Molino, se observa desde la carretera que desde Puente dey se introduce en la
Merindad de Sotoscueva, aunque puede pasar desapercibido.
A la
izquierda del arroyo Roncillo, la surgencia y este aporte se unen en el pueblo,
para generar una desviación hasta el ingenio. Pasaba a través de un orificio,
como una entrada subterranéa en la tierra, para llegar al depósito, titulado
presa.
Hay que
destacar la tova de roble remachada con clavos de herrero, el grano cae sobre
la piedra sin necesidad de otro elemento interpuesto, Tiene una sola muela,
especialmente dedicada a la alimentación del ganado. Parado, en la actualidad,
funcioné hasta hace 22 años. A pesar de ser un arroyo, el caudal era
suficiente, para moler todo el año, su rendimiento diario era de 200 kilos. En
verano, esperaban a que se llenara la parte posterior, de esa manera conseguían
más potencia, en la caída sobre el rodete; "se molía a represadas”. Dejó
más tarde que el de la Fuente, debido a que, al ser para los animales, era más
necesario
Ambos son
comunales, los vecinos debían turnarse, para la limpieza del cauce. Este
sistema se organizaba por casas, asi sabían cuándo debían acudir para llevar a
cabo el mantenimiento, así como la molienda que se realizaba durante 24 horas.
Proponemos
su conservación continuada, así como su inclusión en una ruta didáctica.
El Molino
de Cogullos
Siguiendo la
carretera nos desviamos a Cogullos, antes de entrar en el pueblo, bajamos una
fuerte pendiente, para alcanzar la zona de los Torcones o San Miguel, ya que se
piensa hubo una ermita en ese lugar. Allí, el arroyo Roncillo desciende para
mover este ingenio y el de Quintanilla Valdebodres. Era un molino familiar, ya
que bajaba poca agua, con una sola piedra, preferentemente para moler pienso.
Dejó de funcionar hace muchos años, según uno de sus dueños: "cuando la
guerra, ya no se utilizaba". Presenta una estructura de cubo para retener
el caudal, antes de entrar en el cárcavo, pero su estado es lamen-table, todo
caído sobre el cauce. A pesar de ello, se ve la piedra exterior en uno de sus
muros, donde se depositaban los sacos, para una mejor movilidad a la hora de
ser transportados. Más arriba había otro ingenio, de varios pueblos, sin olvidar
el de Haedo de Linares.
El Molino
de Monzón. Nela
Atravesamos
Escaño para llegar a Nela, cruzando el puente sobre el rio del mismo nombre, de
allí parte la carretera que nos aproxima a la zona denominada las Arenas y el
Soto. Estamos ante dos edificios que fueron molinos. Actual-mente, el primero
ha sido convertido en casa, aunque conserva la entrada del agua. El segundo, de
dos piedras, está en ruinas, contaba con limpia, sierra y cepilladora.
Las
compuertas, que dan paso desde el rio, son de madera, realizadas igual que las
primitivas. La presa, de piedras de rio, se sitúa a 100 metros de los
edificios.
Hace treinta
años que dejó de moler, después de tener clientes de toda la zona. En un
principio, era de una sociedad, un grupo de socios, varios de Sobrepeña,
Cogullos, Ahedo y de Nela, entre 24 y 25. Posteriormente, fue vendido al
bisabuelo de Ana, mi informante, "después se quedó mi abuelo, luego los
tíos de mi padre y más tarde mi padre”.