viernes, 12 de septiembre de 2025

El pueblo desaparecido de Canturnedo

 

Yunyerro (Cornejo de Sotoscueva).

 El término de Yunyerro se localiza en las tierras de labor situadas en la margen derecha del rio Trema, frente al Molino Rodiles.


 

Jaime Pereda nos narró la leyenda de «Don Yerros, que dice así: «Tras la batalla de Abderramán II en Sotoscueva, en el 876, parte del ejército moro quedó atrapado entre San Bernabé y La Gándara (Molino Rodiles). Este fue el motivo de que en nuestras tierras se produjeran abundantes correrías y ataques a los cristianos. Un buen día se llegó a un acuerdo, que consistía en un desafío entre un representante de cada bando, para evitar el continuo derramamiento de sangre.

En el poblado cristiano de Yunyerro había un cristiano forzudo y valiente... que salió varias veces a desafiar a los moros. La estampa de este valeroso cristiano llegó a atemorizar al ejército moro, no aceptando el reto por miedo.

Para provocar al moro idearon una estratagema: untaron a D. Yerro de pez para simular ser moro, y éste salió a desafiar a los Hijos de la Media Luna, que al verle entraron en cólera por creer que se trataba de un moro renegado. Juraron vengarle por Ala y su religión entrando así en combate.

Durante el combate, al ver el moro la espada del cristiano disfrazado, pidió pelear desarmados. En la pelea el moro quedó pegado a la pez del cristiano, cayendo ambos rodando ladera abajo, hasta llegar a una explanada, en donde había una gran losa en la que el cristiano dio muerte y sepultura al infiel. Desde entonces esta explanada recibe el nombre de «Era del Moros.

Pasó el tiempo y el poblado de Yunyerro fue arrasado por una riada. Parte de la población se trasladó a la Granja de Rebollar y otra parte a Cornejo de Sotoscueva. En el poblado de Yunyerro únicamente quedaron D. Yerro y su mujer. Este, apenado por la soledad y la ingratitud de los cristianos murió, dejando a su esposa sola y desamparada

Por caridad, esta buena mujer fue recogida entre los pueblos de Quisicedo, Quin-tanilla del Rebollar y Cornejo de Sotoscueva, de forma rotativa. Estando en esta última población negase a partir a los otros pueblos, alegando que en Quisicedo le daban nabos, en Quintanilla, alubias, y en Cornejo, pan, garbanzos y cocido. Estando en el final de sus días testó, dejando las concesiones de su difunto marido (los terrenos del poblado Yunyerro) al pueblo de Cornejo.

 

Fuente: https://www.researchgate.net/profile/Ana_Ortega3/publication/251230552_Leyendas_y_creencias_de_la_Merindad_de_Sotoscueva_y_alrededores_Burgos/links/00b7d520913a966cc1000000.pdf?__cf_chl_tk=rNhGav1c.6ngToGCoZ3ykaVwaFaRSOq1e5uVv6bdk50-1757657754-1.0.1.1-GW6RYQRFwX08N1MiZKWNj_4d2CK5_Qbk.gei8qTNza0

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